La asociación StopAbolicion destapamos el pasado 19 de agosto que el CNAE había incorporado cambios en su clasificación impulsados desde Europa para lograr mayor armonización fiscal y estadística. Nos extrañaba que un asunto que en Italia había sido tan polémico no hubiera generado el mismo efecto en España. Nuestra sorpresa fue comprobar que el cambio había tenido lugar en el BOE el 18 de enero y ningún medio ni administración lo había informado desde entonces.
Las asociaciones feministas radicales que impulsan la criminalización de nuestra actividad creen que el PSOE es un partido tan putero que pudieran estar intecionalmente favoreciendo la actividad de manera encubierta o dispuestos a la traición de sus compromisos legislativos sobre la prostitución. Saltó la alarma en su colectivo para exigir al gobierno que tomara acciones y estas han tenido lugar.
La única realidad es que alguien en el INE obvió preguntar al gobierno si introducir dos frases sobre trabajo sexual en una petición europea rutinaria supondría un asunto crítico y durante ocho meses nadie había reparado en ello. El origen de la armonización fiscal que se nos exige parte de una sentencia del TJUE (Asunto C-268/99, Jany y otros, 20 de noviembre de 2001) en la que se determina que cualquier actividad ecnonómica está sujeta a tributación si no está especificamente prohibida en la legislación nacional.
La ofensiva del gobierno contra esta nueva explicitación del trabajo sexual en los epígrafes CNAE chocará con varias trabas:
La asociación StopAbolición fuimos consultados por el INE el pasado año para la actualización de las estimaciones de porcentaje del PIB para nuestra actividad. Advertimos entonces como ahora que un notable porcentaje de nuestra actividad ya tributa en contra de lo que cree mucha gente ajena al sector. No hace falta una inspección fiscal punitiva para evaluar que si quieres gozar de una pensión, bajas de contingencia o acceder a la hipoteca de una vivienda, la única vía de hacerlo en España es a través de una economia personal cotizada y tributada.
No queremos aburrir con nuestra lista de agravios. Pero nuestra kafkiana realidad es que se nos ignora sistemáticamente y escuchamos además a quienes pretenden gobernar nuestra vida hacerlo desde un profundo desconocimeinto. Desconocen y se niegan a escucharnos, lo que mantenido en el periodo de dos legislaturas, tres años de gobierno y cuatro intentos legislativos se convierete en un extremo que sólo se puede tildar de surrealista y de desprecio absoluto por la democracia.
Luchamos por alzar nuestra voz y también por nuestra seguridad. Las experiencias de Francia, Suecia e Irlanda dejan patente que los grupos impulsores del abolicionismo sólo pretenden esconder y disuadir de una actividad mal vista moralmente a cualquier precio. Y eso incluye la marginalidad y la violencia como numerosos estudios constatan. Por ello anunciamos que lucharemos legalmente para que el reconocimiento de nuestra actividad explícitamente en el CNAE permanezca y que ofreceremos nuestra voz de manera incansable a los partidos y colectivos que quieran escucharnos.